Comunica lo que quieres decir, no lo que te gustaría que leyeran

comunicacion de marca

En un primer momento el titular de este post no tiene ningún sentido, pero poco a poco iréis viendo que sí lo tiene.

Cuando una marca quiere comunicar algo, hay un equipo detrás que le da 100 vueltas a cómo, qué, cuándo y dónde decirlo. El mensaje final que nos llega a los consumidores puede ser una mera coincidencia con la idea original que se planteó en la compañía. Esto no tiene porqué ser malo, al contrario, del proceso de reflexión pueden surgir ideas mejores que la original, o puede desembocar en nuevas estrategias de comunicación o planes de acción. Pero, ¿y si el mensaje final es incorrecto?

Cuando tenemos poca idea de para qué sirve la comunicación podemos caer en el típico error de: bueno, el titular lo hago llamativo y el contenido ya lo trabajaremos… Error.  No caigamos en la trampa: si tu contenido no es interesante, no te molestes en comunicarlo. Ni con buen titular ni sin él. Al igual que el exceso de información en internet (la desinformación por exceso), encontramos empresas con exceso de comunicación. Como usuario no quiero leer 10 tweets de tu marca explicándome todo lo que hacéis. Tampoco quiero estar informada de cuándo empieza vuestro acto publicitario o de quién aparece en cada minuto. Si quiero seguir el minuto a minuto podéis utilizar Periscope de Twitter y retransmitir en directo lo que sucede.

La buena comunicación es la interesante, no la de relleno. La comunicación corporativa o de marca (branding) no es imprescindible diariamente. Por ejemplo, Nike me gusta mucho, encuentro que son muy creativos en su publicidad. Pero no necesito mi timeline de Facebook o Twitter lleno de sus mensajes. No necesito una comunicación continua que acaba siendo de contenido vacío. No tengo la necesidad de estar hablando con la marca mientras estoy en el sofá después de recibir mensajes suyos durante todo el día. El silencio comunicativo a nivel de branding es Bueno.

El usuario apreciará mucho más una marca que quizás sólo publique 3 veces a la semana y que esas publicaciones sean el lanzamiento del nuevo anuncio, un concurso y un post creativo sobre cómo usar sus productos.  Las marcas no deben ser intrusivas, cuanto más dejes hacer al usuario, mejor responderá cuando le pidas su colaboración. Y, sobre todo, a razón del titular de este post, Nunca publiques un titular/tweet con un mensaje que luego no tenga nada que ver con el contenido del enlace. Como decía antes, si no tienes nada que decir o crees que no le va a interesar a nadie, no lo publiques. No hay nada peor que emocionarte por lo que promete un titular y luego el contenido te haga sentir que has perdido el tiempo.

Este es el caso de muchos diarios y revistas sensacionalistas (tanto españoles como extranjeros). Por poner un ejemplo, el caso de las noticias de El Mundo Deportivo en La Vanguardia. Las noticia que aparecen tienen titulares y fotografías jocosos y morbosos. Luego vas a la noticia y parece que te hayas equivocado al clickar el enlace puesto que el contenido no explica nada de lo que exponía el titulo. En cuanto a tweets, lo mismo. Si no vas a promocionar un concurso, no escribar un tweet con esa palabra en él. Piensa que en la era de la comunicación global gracias a las redes sociales una decepción puede significar un seguidor menos.

Por lo tanto, tenemos que ser cautos cuando publicamos el texto para atrapar a lectores y usuarios y llevarlos a nuestro blog/web. Si mentimos, perjudica a nuestro branding, aunque sea en un simple titular.